La Amazonía no es patrimonio de Brasil

La mayor reserva ecológica del mundo está amenazada por la construcción de una carretera que destrozará el ecosistema. Un equipo de científicos han analizado las consecuencias del impacto medioambiental del proyecto "Avança Brasil", valorado en 40.000 millones de dólares, y prevé que, en 20 años, sólo un 5% de la Amazonía conservará su estado natural.
El Amazonas representa el 40% de los bosques tropicales de la tierra que disminuirá por la construcción de carreteras, vías férreas y presas hidroeléctricas. El Gobierno brasileño mantiene al margen a los organismos ambientales para acelerar las talas y la deforestación. El estudio, publicado en la revista Science, demuestra que más del 95% del Amazonas habrá perdido su carácter y un 30% se perderá para siempre.
En la Amazonía se destruyen 20.000 kilómetros cuadrados al año. "Avança Brasil" aumentará esas pérdidas un 20% en el mismo periodo de tiempo. Está en juego el destino del mayor bosque tropical de la tierra, y la supervivencia del planeta.
La construcción de carreteras permitirá que los madereros lleguen a zonas interiores de la selva. Existen varios intentos de conservar la selva, pero no son nada en comparación con las actividades de explotación previstas. "Avança Brasil" demuestra la planificación que se hace en el Amazonas, con proyectos gigantescos que se aprueban antes de evaluar los riesgos ambientales. Donde hay una nueva carretera aumentan los incendios capaces de quemar las copas que forman el dosel de la selva, para convertirlo en un paisaje de arbustos semejante a la sabana.
Los científicos sugieren que Brasil debería aceptar "fondos de compensación" de los países más ricos para salvar la selva. Brasil los ha rechazado, en una decisión que los científicos califican de "terrible error".
En la antigüedad, el déspota se creía dueño de vidas y haciendas. La esclavitud fue defendida como recurso económico. Millones de seres padecieron marginación por su piel, nación o por sus ideas. El Antiguo Régimen actuaba "por la gracia de Dios". El Norte explota al Sur en nombre del mercado. La mujer continúa siendo la gran marginada social. La guerra es instrumento de "desarrollo".
¿Quién otorgó el dominio sobre la Amazonía a una abstracción como un Estado? Gracias a la Bula Inter Coeteris del Papa Alejandro VI Borgia pudo Portugal dominar esas tierras. Igual título irracional detenta Brasil. La atmósfera, los mares y los pulmones del planeta no son propiedad de nadie. Son patrimonio de la Humanidad porque prima el bien común. Es necesario alzarse contra esa explotación inicua. Arriesgamos la supervivencia.

José Carlos Gª Fajardo

Este artículo fue publicado en el Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS) el 29/01/2001